En alguna ocasión hemos hablado de series que han pasado sin pena ni gloria por nuestras pantallas, entre otras razones, por que se las ha tratado bastante mal.
La historia de la Agente Sidney Bristow paseo por Telecinco, en las tardes de domingo, al principio. Reconozco, que al principio, cuando la comenzaron a emitir, no me gusto mucho, por que era muy dificil de seguir el ya de por si complicado argumento, ya que en un par de ocasiones repitieron episodios o los cambiaron de hora.

Pero más adelante he tenido la oportunidad de ver la serie, y me encantó por varias razones.
- el personaje protagonista esta muy bien definido por su creador JJ Abrams (que por cierto, escribe siempre sobre mujeres… ya hablaremos de eso en otro post) y muy bien interpretado por Jennifer Garner.
- la serie es acción: no recuerdo ni uno solo de los más de cien episodios que haya sido aburrido.
- a pesar de los giros de guión, las “vueltas de tuerca” de algunos hilos argumentales, de las tramas francamente dificiles de seguir, la serie está completa: tiene un final definido y definitivo.
- no basa la historia en un romance que nunca se culmina o que estas deseando que pase: cuando tiene que haber una relación, pasa; cuando hay una ruptura, la hay.
- tiene lo que toda serie de espias necesita: persecuciones, engaño, traición, un malo maloso, juego sucio, pelucas imposibles y disfraces increibles.

- Sidney transmite seguridad, valentia, ternura, odio, duda, dolor… es humana y en cinco años de serie la vemos en todos los estados posibles. Hasta comete errores. Y eso no lo veo mucho en la tele.
- los secundarios, a demás de ser un reparto de lujo, son un “aliño” perfecto. Creo que mi favorito es Marshall Flinkman, que aporta muchisima frescura y sentido del humor a los superserios superespias.

En fin, que si todavía no la has visto, anímate.