El cambio de hora

Una vez leí, referido como una verdad incontestable, que nadie puede dar una respuesta lógica y convincente cuando preguntas por las razones del ***** cambio horario que sufrimos cada seis meses.

Yo viví en Suecia hace unos años, y tuve la oportunidad de experimentar las 24 horas seguidas de oscuridad en invierno y las 24 horas seguidas de luz en verano. Era infernal. Ojo. El pais es precioso, super exotico, los paisajes increibles, pero la sensación de las 12 del mediodia y mirar por la ventana y ver noche cerrada, no se puede explicar.

Cuando hablaba con España y me preguntaban como era aquello casi siempre decía lo mismo: un frio insufrible (llegamos a estar a 35 grados bajo cero) y la sensación de estar todo el día cansado. Mi cuerpo decía algo así como “Vale, si, ya se que son las 5 y media de la tarde, pero ya has cenado y es de noche, asi que ¡a la cama!”. Obviamente no me acostaba a las 5 de la tarde, pero no era por ganas.

Por el contrario en verano, estabas todo el día con la “pila puesta”. Recuerdo que un dia me desperté sobresaltada. Ya era de día ¡Dios, no ha sonado el despertador y me dormí!. Corre que te corre a la ducha. Corre que te corre a vestirme. Corre que te corre… cuando me doy cuenta que en la casa hay mucho silencio. Demasiado para un lugar donde viviamos 11 adultos y 15 adolescentes (era una especie de centro de menores, tema para otro post). Miro el reloj… ¡Las 3 de la mañana!.

En general Suecia es un pais de contrastes, estoy segura que en gran parte influido por la luz y por consiguiente por el clima… A lo que iba. Odio los cambios de hora.

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