Cenas de dieta

Haciendo honor al proposito de enmienda referido en el post anterior, voy a dedicarle el presente a la dieta, que hace tiempo que no hablamos del tema.

Lo que me suelo preparar para la cena, es un revuelto o una tortilla. Con la dieta puedes usar un huevo entero y la clara de otro y esto te da muchas posibilidades: revuelto con setas y ajetes, tortilla de esparragos, revuelto de espinacas, o simplemente una tortilla francesa con un poco de salsa de tomate.

Como siempre, tenemos reglas:

- no podemos mezclar el huevo con otra proteina, ni marisco, ni embutido, ni pescado, ni carne.

- si tienes problemas con el colesterol, no abuses: solo toma huevo un par de veces por semana.

- recuerda el vaso de agua antes de comer.

- acompaña la cena con una ensalada, o ponle más verdura a tu revuelto.

- puedes tomar pan con el huevo, pero recuerda no pasarte.

- el huevo frito absorbe mucho aceite, asi que es mejor evitarlo y decantarse por tortillas, cocido o escalfado.

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La dieta y las vacaciones

Ya estamos otra de vuelta y es hora de hacer un poquito de balance. Lo cierto es que las minivacaciones han sido una dura prueba para la dieta.

Estas más relajada, ya has bajado algo, un cumpleaños, un “vamos a salir al bermut”… En un par de ocasiones me he visto a mi misma a punto de caer en la tentación, pero he superado la prueba.

Y la recompensa la he recibido esta mañana. Me he puesto unos vaqueros que hacia más de dos años que no me podía poner. Sigo bajando a kilo por semana, y eso es mayor recompensa que un pastel de chocolate.

Si estas peleada con la báscula, no te desanimes.

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Los progresos con la dieta

Ayer volví al endocrino para una revisión y evaluar los progresos de la dieta. Tras 3 semanas más, otros tres kilos perdidos.

Estoy contenta por varias razones: no paso hambre, no estoy floja o cansada todo el rato, el progreso se nota y como de casi todo (escepto dulces y bollería, claro).

Lo he hablado con varias amigas, y llegamos a la misma conclusión: ponerse a dieta es como dejar de fumar, por que hay que hacerlo convencido y con la idea firme de cumplir nuestro proposito.

Ahi van un par de consejillos si te lo estas planteando:

- Hazte esclav@ de los buenos hábitos.

- Bebe un buen vaso de agua antes de cada comida (incluida la merienda y la de media mañana

- Haz ejercicio todos los dias: con andar rápido, al menos 10 minutos, vale.

- En los momentos de relajación es cuando menos debemos dejarnos llevar.

- Si tienes hambre, no comas lo que no debes: en lugar de unas patatas fritas, chocolate, galletas o un bocata, pica algo de embutido (magro), una fruta, un zumo o un yogurt desnatado.

- Si crees que necesitas ayuda con tu peso, mi recomendación es que acudas a un profesional (endocrino, nutricionista, etc).

- Marcate objetivos realistas y a corto plazo, por ejemplo: “esta semana, voy a bajar medio kilo”. 

- El consejo más importante: ¡Ánimo!

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Pimientos de Piquillo

Lo primero es limpiar los pimientos. En el supermercado encontrareis infinidad de pimientos rojos de bote. Mi recomendación es comprar los de Piquillo enteros, no en tiras.

Los sacamos del bote y los limpiamos. Yo voy uno por uno quitando las pepitas y los “quemados” que suelen presentar. Pausa para dato curioso.

Los pimientos del Piquillo antiguamente (supongo que en algun sitio conserven la tradición) en el propio campo se pelaban: se ponian sobre pequeños hornillos y en la llama viva se calentaban los pimientos. Luego, sujetandolos con trapos de algodón se les quitaba la piel. Por eso las manchas negras que presentan algunas veces. Fin de la pausa.

pimientos-de-piquillo

Una vez estan limpios, se parten en tiras (a lo largo) y se ponen en una cazuela pequeña con dos o tres dientes de ajo pelados y enteros un par de cucharadas de aceite de oliva, sal (al gusto) y la punta de una cucharilla (de las de postre) de azucar.

Cuando empiezan a freirse los pimientos, añadimos un vaso y medio de agua y bajamos el fuego al mínimo. Ojo. Este es importante: los pimientos hay que hacerlos muy despacio y removerlos de vez en cuando con una cuchara DE MADERA. Se pueden hacer a fuego medio o incluso rápido, pero el resultado ni se parece.

Cuando la salsa ha reducido, es decir, que se ha evaporado la mayor parte, tenemos los pimientos listos. A mi me parece que como más ricos están es de un dia para otro. Aguantan muy bien en la nevera para tres o cuatro dias y son un acompañamiento perfecto para la carne.

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Sugerencias de recetas.

Sois much@s los que buscais en este blog recetas, consejos sencillos de cocina, y comida de tupper. Os dejo este post abierto para que dejeis sugerencias, preguntas sobre cocina (no os paseis con la dificultad, que soy aficionada, no profesional) o consultas sobre la dieta de la que he estado hablando.

Lo que querais. Animaros a dejar vuestra opinión o sugerencia. Incluso alguna crítica. :)

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Berenjena rellena

Una receta bien sencilla y de dieta.

Lo primero que hay que hacer es preparar la berenjena. La partimos por la mitad y hacemos unos cuantos cortes verticales en la “carne” de la berenjena, sin llegar a la piel. La ponemos un poquitin de aceite por encima (se pueden, incluso pintar con brochas especiales de cocina, y asi usaremos menos aceite), y se meten al horno. Con unos 15 minutos a fuego fuerte vale.

Cuando están listas, las sacamos del horno y con ayuda de una cucharilla las vaciamos y ponemos la carne de la berenjena en el accesorio de la batidora que sirve para picar con una cebolla y dos o tres dientes de ajo. Si no tienes este accesorio, pues pica al modo tradicional: con mucha paciencia y cuchillo, para que quede bien pequeño.

Juntamos en un bol la carne de la berenjena, la cebolla y el ajo con carne picada de vacuno, y lo mezclamos bien con las manos, hasta conseguir una masa homogénea. Con esta masa rellenamos la piel de la berenjena, y lo ponemos otra vez en una fuente para hornear. Como no podemos usa queso para gratinar (si no estás a dieta, úsalo) puedes espolvorear un poco de pan rallado por encima… y al horno.

Hay que hornear a fuego fuerte durante quince minutos, y luego gratinar durante 5 minutos más. Y ya tenemos el plato preparado.

Espero que os guste

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Carne guisada: o como usar la olla a presión

Una receta bien sencilla. En la olla expres ponemos aceite, más o menos para cubrir el fondo y un poquito más. Ponemos a calentar y añadimos las verduritas que mas nos gusten, yo recomiendo: pimiento rojo, cebolla, zanahoria, alcachofa (vale la de lata), unos champiñones, guisantes (no me gustan mucho, pero a la carne le dan un toque)… en resumen, lo que os apetezca. Le damos un par de vueltecitas en el aceite, y cuando empiecen a estar blandas (o la cebolla transparente) añadimos la carne. Se compra ragut ya troceado en dados un poco grandes, yo suelo comprar el ragut de añojo, preo a veces en la carnicería pido al carnicero que me de ternera u otra carne y queda igual de sabroso.

Cuando la carne va cambiando de color (hay que darle un par de vueltas para que se haga por todos los lados)le ponemos sal al gusto, una pastilla de caldo y agua. Atención: muy importante. El agua que pongamos determinará el tiempo que ponemos la olla al fuego. Donde yo vivo, el agua es muy dura, es decir tiene un muy alto contenido en cal. Si utilizo agua del grifo el tiempo de cocción sera de unos 40/45  minutos. Si voy más justa de tiempo, uso agua mineral que reduce el tiempo de cocción a 30 minutos.

La cantidad de agua añadir es la que cubra los ingredientes. Ni más, ni menos. Ya solo nos queda cerrar la olla. Si estas buscando esta receta en internet, por que acabas de independizarte o por que no sabes como se usa una olla a presión, ahi va una miniclase práctica.

Primero: lee las instrucciones de la olla y te ahorraras leer el resto del post. Si has tirado las instrucciones o simplemente no las encuentras sigue leyendo. Las ollas a presión tienen dos partes fundamentales la olla en sí y la tapa. En la tapa hay varias partes que debes conocer: una goma circular que va como “encajada” en el reborde interno, un mando redondo que se mueve a derecha e izquierda y otro mando, normalmente con forma de pestaña, que aparece como el cierre de la olla. Tambien tendrá una especie de pitorrillo que sube y baja segun coje presión la olla o la pierde. IMPORTANTE. Nunca intentes abrir la olla si este pitorrillo esta subido indicando que existe presión de vapor en el interior.

Para poner el invento en marcha, (recordamos que tenemos la olla abierta sobre el fuego y los alimentos cocinandose dentro) lo primero que debemos hacer es ajustar la tapa. La colocamos sobre la olla haciendo coincidir muescas o dibujitos que ponen los fabricantes, hacemos una ligera presión hacia abajo y la giramos hasta que el mango de la tapa y de la olla coinciden. Movemos la pestaña de cierre (tambien suele venir con dibujillos de “posición abierta” y “posición cerrada”) y giramos la válvula que va de derecha a izquierda: suele tener dos estremos, uno como con un soplido, que es la posición en la que dejamos escapar el vapor, y otro con otro dibujo (en la mia es una olla cerrada) que es la posición de cocinar. Yo las posiciones intermedias no las he usado nunca.

Ponemos la rueda en la posición de cocinar, y esperamos. Al cabo de unos minutos la olla coje presión, la cual empuja el pitorrillo hacia arriba y hace que empiece a escapar el exceso de presión por la válvula redonda. En ese momento, empezamos a contar el tiempo.

Si hace mucho ruido, y las primeras veces parece que va a explotar pero ya te acostumbraras. :)

Pasado el tiempo, retiramos la olla del fuego. Cuando deja de silbar, giramos la rueda hacia la posición del soplido y dejamos que salga todo el vapor acumulado. Cuando ha salido todo, el pitorrillo cae, y la olla se desbloquea y ya tienes un estofado de carne estupendo.

A mi me gusta más preparado de un día para otro, y se ajusta a la dieta.

Espero que el post te resulte útil ;)

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Truquillo para el tupper.

Normalmente los filetes de ternera o vaca a la plancha (para no salirnos de la dieta) en el tupper y calentados en el microondas de la oficina, no están buenos. Lo que yo hago es ponerlos a la plancha y en el mismo tupper en que los voy a llevar al dia siguiente, pongo como guarnición unos pimientos: o rojos al ajillo o verdes italianos fritos, o del padrón a la plancha con sal gorda.

El “caldito” que sueltan los propios pimientos deja la carne jugosa y sabrosa y asi no tenemos que renunciar a la carne en el tupper, sin engordar.

En otra entrada, espero que mañana, te explico como preparo los pimientos del piquillo, que no es por que los haga yo, pero me quedan deliciosos. Receta de una navarra de pura cepa, que de pequeña recolectaba los pimientos y los pelaba a la vieja usanza: con brasas, a mano y uno por uno.

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El tupper de hoy: arroz con pollo

Vale. Ultimamente como mucho pollo, pero lo cierto es que en el tupper no pierde mucho. Hay que reconocer que un filete a la plancha calentado en el microondas no queda del todo bien. Pero prometo dar un truquillo mañana. Os dejo en suspense ;)

Bueno, a lo que estaba. Para hacer el arroz, yo pongo en una arrocera o en una cazuela (lo que tengas) unas cucharadas de aceite. Cuando se calienta pongo a freir cebolla (una pequeña), pimiento rojo, verde y amarillo, zanahoria y unos champiñones. Hagamos una pequeña pausa.

Lo que yo suelo hacer con la verdura es lo siguiente. Cuando compro los pimientos o las zanahorias lo que hago es pelarlos, trocearlos y congelarlos. Asi cuando los necesito, los saco del congelador y ya está. Las cantidades que uso para el arroz es un puñadito de cada una de las verduritas. Hay quien pone guisantes o vainas… como a mi no me hacen mucha gracia, pues no lo pongo.

Cuando la cebolla esta poniendose transparente, añado los trozos de pollo. Lo puedes pedir en la tienda troceado para guisar, o puedes partir unas pechugas en dados grandes, o poner alitas, lo que tu prefieras. El caso es que, una vez esten en la cazuela, hay que darlos un par de vueltas para que se pongan los trozos blanquitos por todos lados.

Ahora hay que añadir el arroz. La medida que yo uso es una taza de las de café por cada ración. Lo pones en la cazuela y lo das un par de vueltas para que la gran mayoria de los granos quede como transparentes. Entonce añadimos el agua: dos medidas y media de agua por cada medida de arroz. Si te quieres asegurar de que quede en su punto (ni muy duro, ni pastoso) usa arroz del que no se pasa y añade otra medida de agua por cada medida de arroz.

En el agua se puede poner una pastilla de caldo de pollo. A tu elección. Ponemos sal, una cucharadita de colorante alimentario y lo dejamos hacer. A ver, en lugar de colorante se puede usar azafrán, pero es muy caro, y no está el horno para bollos.

Cuando se ha consumido todo el agua, retiramos del fuego y tapamos la arrocera con un trapo de algodón. Es importante dejar posar el arroz, antes de servir. Y, por cierto, el arroz esta bueno hecho en el día, pero en el tupper del dia siguiente tambien.

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El tupper de hoy

Como ayer ha sido dia de mucho lio y no me ha dado tiempo de cocinar, hoy toca sandwich. Trucos para no pasarnos de calorias:

- Solo dos rebanadas de pan de molde.

- Todo el vegetal que quieras ponerle: lechuga, tomate, esparragos, cebolla… en fin, lo que quieras.

- La proteina: puedes elegir entre atún (si es de lata que sea al natural y no en aceite) mezclado con salsa ligera, o huevo cocido, o 70 grms de jamón de york, pechuga de pavo o similar, pechuga de pollo a la plancha… Pero recuerda que no se pueden mezclar distintas clases de proteinas entre sí.

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