Recomendada! Ahora bien, si vas a verla en televisión prepara café, por que actualmente la emiten en la Sexta a las mil y una.
Para aquellos que no saben de que va la serie, es muy sencillo de explicar: un padre que el dosmil treintaypico les cuenta a sus dos hijos la historia de como conoció a su madre. Pero lo cuenta con mucho detalle, que llevamos cuatro temporadas y todavía estamos ahí ahí.
Las historias de esta pandilla de treintañeros neoyorquinos podría, en un principio recordar a otras series ya míticas, como Friends, pero ni siquiera de lejos es así. Los guiones huyen en muchas ocasiones de lo políticamente correcto: se cogen borracheras, se enrollan con quien no deben, gastan más de la cuenta, aceptan trabajos de mierda solo por la pasta, hay padres que se divorcian, practican el sexo en lugares insospechados, tatuajes de mariposas, porros en la universidad… Pero también hay espacio para lo entrañable y lo romántico.
Ted, el protagonista y narrador, es arquitecto en un estudio. Vive en un apartamento con su colega de la universidad Marshall que está en la facultad de derecho (en la primera temporada) y que sale con Lily desde el primer día de uni. La relación de Marshall y Lily es maravillosa: se cuentan todo, incluso lo que han tomado en el almuerzo, y son en muchas ocasiones un poco empalagosos, pero también son, digámoslo así, una pareja sexualmente muy activa.
Robin es una periodista canadiense a la que Ted conoce en el primer capítulo y de la que se enamora, con mejor o peor fortuna en el tiempo. Pero la relación de Robin en el grupo no se limita a eso. Es pija, amante de las armas y el hockey sobre hielo, independiente, tiene cinco perros, y es en muchos aspectos todo lo opuesto a Ted, el romántico empedernido.
Pero yo creo que el personaje más logrado es el de Barney. Trabaja para una gran empresa haciendo… bueno, nadie lo sabe exactamente. Siempre viste de traje, liga con todo lo que puede y… no sé bien como describirle. Es “legendario”